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Cómo acelerar Windows 11 en un PC lento: Guía definitiva

Mujer joven frustrada usando un portátil lento en casa
Photo by Andrea Piacquadio on Pexels

Todos hemos estado ahí. Enciendes el ordenador, vas a hacerte un café, vuelves, y Windows 11 todavía está pensando si abrirte o no el navegador. Es frustrante, pero no te voy a mentir: Windows 11 viene cargado de funciones estéticas y procesos en segundo plano que son un absoluto lastre para ordenadores con hardware más modesto.

No necesitas comprarte un PC nuevo ni ser un ingeniero de sistemas. En este artículo te voy a enseñar los pasos exactos sobre cómo acelerar Windows 11 en un PC lento tocando exactamente los botones correctos.

Table of contents

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1. Desactiva las aplicaciones al inicio (El cambio más brutal)

Lo que me funciona a mí siempre que noto que un PC “se arrastra” empieza por aquí. Si tu ordenador tarda mucho en reaccionar nada más encenderlo, es porque tiene 15 programas intentando abrirse a la vez.

Pasos:

  1. Haz clic derecho sobre la barra inferior y selecciona Administrador de tareas (o pulsa Ctrl + Shift + Esc).
  2. En el menú lateral, haz clic en el icono de Aplicaciones de arranque.
  3. Verás una lista. Mira la columna “Impacto de inicio”.
  4. Haz clic derecho en aplicaciones que no necesitas nada más encender el PC (Spotify, Steam, OneDrive, etc.) y dale a Deshabilitar.

Ojo con esto: No deshabilites nada que suene a controlador de sistema (Intel, Realtek, NVIDIA) o tu antivirus principal. Si dudas de un nombre, es mejor dejarlo encendido.


2. Ajusta los efectos visuales para obtener rendimiento

Windows 11 tiene animaciones preciosas, pero exigen trabajo constante a la tarjeta gráfica y al procesador. Si el PC es lento, la opción A (verlo bonito) es un error frente a la opción B (usarlo fluido).

  1. Presiona la tecla Windows + R y escribe sysdm.cpl.
  2. Ve a la pestaña Opciones avanzadas.
  3. En el apartado de “Rendimiento”, haz clic en Configuración.
  4. Marca la casilla Ajustar para obtener el mejor rendimiento.

Personalmente, te recomiendo volver a marcar solo una: “Mostrar vistas miniaturas en lugar de iconos”, para que sigas viendo las fotos pequeñas en tus carpetas. Dale a Aplicar y notarás que las ventanas se abren instantáneamente sin rastro de lag.


3. Limpia el disco duro con el Sensor de Almacenamiento

Un disco duro casi lleno ahoga el sistema. Windows 11 necesita espacio libre para “respirar” y gestionar la memoria virtual.

Spoiler: Puedes ganar entre 5 y 20 GB de espacio en menos de un minuto simplemente borrando los archivos temporales de instalaciones antiguas de Windows Update.


4. Desactiva las aplicaciones en segundo plano

Incluso cuando no las usas, muchas aplicaciones de la Microsoft Store consumen recursos.

Abre AjustesAplicacionesAplicaciones instaladas. Busca apps que usemos poco (como El Tiempo, Mapas, Xbox), pulsa los tres puntos → Opciones avanzadas y en “Permisos de aplicaciones en segundo plano”, selecciona Nunca.


5. Cambia tu HDD por un SSD (La mejora física #1)

Si tu PC sigue lento después de todo lo anterior, tengo una noticia que puede que no te guste: tu disco duro probablemente es un HDD mecánico, y es el cuello de botella más gordo de tu sistema. Un HDD trabaja con piezas que giran como un tocadiscos, mientras que un SSD usa chips de memoria, como una memoria USB gigante.

La diferencia es abismal. Un HDD típico lee datos a unos 100 MB/s, mientras que un SSD básico supera los 500 MB/s fácilmente. Eso significa que Windows arranca en 15 segundos en vez de 2 minutos, y las aplicaciones se abren de forma casi instantánea.

Mi recomendación: Compra un SSD de 480 GB (cuestan menos de 30 euros en 2026). No necesitas el más caro del mercado. Cualquier SSD, por barato que sea, será entre 5 y 10 veces más rápido que tu HDD actual. Es la mejora con mejor relación calidad-precio que existe.

Puedes usar una herramienta gratuita como Clonezilla o Macrium Reflect para clonar tu disco antiguo al nuevo sin perder nada, o hacer una instalación limpia de Windows 11 desde cero si prefieres empezar de cero.


6. Revisa qué procesos están comiendo tu RAM y CPU

A veces la lentitud no viene del arranque sino de algo que se ha quedado “enganchado” en segundo plano sin que te des cuenta.

  1. Abre el Administrador de tareas (Ctrl + Shift + Esc).
  2. Haz clic en la pestaña Procesos.
  3. Ordena por CPU o Memoria haciendo clic en la columna correspondiente.
  4. Si ves un proceso que usa más del 30% de CPU constantemente y no sabes qué es, haz clic derecho → Buscar en línea. Windows te dirá exactamente qué es.

Los culpables más comunes suelen ser: el proceso Windows Search Indexer (que indexa archivos), SysMain (anteriormente Superfetch), o alguna aplicación de sincronización como OneDrive o Dropbox que está intentando subir gigabytes de fotos.

Ojo con esto: No mates procesos que no entiendas. Si eliminas algo del sistema, podrías forzar un reinicio. Usa “Buscar en línea” antes de hacer nada drástico.


7. Desinstala el bloatware que nadie pidió

Los PC que vienen de fábrica (especialmente de marcas como HP, Lenovo o Acer) llegan con decenas de programas preinstalados que nadie solicitó: antivirus de prueba, aplicaciones de “soporte”, herramientas de “optimización” que en realidad ralentizan el sistema.

Cómo limpiarlo:

  1. Ve a AjustesAplicacionesAplicaciones instaladas.
  2. Ordena por Fecha de instalación para ver lo que vino de fábrica.
  3. Desinstala todo lo que no reconozcas y que no sea de Microsoft o de los controladores de tu hardware.

Apps que puedes desinstalar sin miedo: McAfee (si ya tienes Windows Defender), aplicaciones de juegos preinstaladas, herramientas de “experiencia” del fabricante, y cualquier programa cuya última vez que lo usaste fue “nunca”.


8. Plan de mantenimiento mensual rápido

Para que tu PC no vuelva a degradarse, te recomiendo hacer esta rutina una vez al mes. No te llevará más de 10 minutos:

TareaFrecuenciaTiempo estimado
Ejecutar Limpieza de disco / Storage SenseCada 2 semanas2 min
Revisar apps de arranqueCada mes3 min
Actualizar Windows y driversCada mes5 min (en segundo plano)
Revisar espacio libre en discoCada mes1 min
Escaneo rápido con Windows DefenderCada semana (automático)0 min

Mi consejo: Activa las actualizaciones automáticas de Windows. Sé que son molestas, pero cada actualización trae parches de rendimiento y seguridad que hacen que tu PC funcione mejor. Programarlas para las 3 de la mañana es la mejor forma de no notarlas.


FAQ: Preguntas frecuentes

¿Usar CCleaner es recomendable?

La opción B es mejor para la mayoría, y punto: usa las herramientas nativas de Windows 11. Los limpiadores externos a veces borran registros necesarios y pueden causar más problemas que soluciones en sistemas modernos.

¿Formatear el PC ayuda?

Sí, es el “borrón y cuenta nueva” definitivo. Si nada de lo anterior funciona, hacer una instalación limpia de Windows 11 eliminará años de basura acumulada.

¿Afecta tener muchos iconos en el escritorio?

Rotundamente sí. El sistema tiene que refrescar cada icono constantemente. Mantén el escritorio limpio y usa carpetas dentro de tu usuario.


Conclusión

Acelerar Windows 11 en un PC lento se resume en quitarle peso. Al desactivar el arranque innecesario, las animaciones pesadas y limpiar el disco, estás permitiendo que el hardware se centre en lo que de verdad importa. Si tras este tutorial tu PC sigue igual, mi opinión es clara: considera cambiar tu disco HDD por un SSD; es la mejora física que más vida le dará a tu ordenador.

Cuéntame abajo en los comentarios si has notado la mejora, ¡nos leemos!


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